CHILE EN FIEBRE

KAS

Fue sin duda un informe crítico sobre el Gobierno de la Presidenta Bachelet. Se difundió en internet horas antes de su llegada a Alemania, donde habría de ser recibida por la Canciller Merkel. “Chile en fiebre de reformas” era el título del documento, y su autor, la Fundación Konrad Adenauer, misma que financia a la CDC, institución de apoyo a las iniciativas de formación política de la Democracia Cristiana chilena.

Que la Nueva Mayoría está desgastada quizá no sea el juicio más severo de la KAS, como este de Chile en fiebre. Pues no es el frenesí legislativo al que aludía hace unos meses el obispo Goic para denotar cierta celeridad en la elaboración y despacho de los proyectos. Tampoco es el empoderamiento de la primera hora, según la cáustica expresión de sectores conservadores de la DC.

Lo de la fiebre, aunque apunta a una fuerte agitación reformadora, no puede sino entenderse en su acepción esencial: una patología. Y sea que, en sentido figurado, describa una afección del cuerpo político, de los movimientos sociales o de corrientes de opinión radicalizadas, al fin y al cabo, lo que busca es llamar la atención sobre un trastorno.

Paradójicamente, Adenauer le da su nombre a una de las salas del edificio de la Falange. Su figura se asocia a las grandes esperanzas de justicia que abrigó Chile con Eduardo Frei Montalva, quien, en un día como hoy, hace medio siglo, asumió la presidencia de la República. Es bueno recordar el sentido de urgencia de su gobierno. Tardó sólo un año en poner en marcha la Reforma Educacional, cuando 200 mil nuevos alumnos ingresaron al sistema, se construyeron 1.500 nuevas escuelas, más de 38 liceos vespertinos y nocturnos, y la tasa de escolaridad primaria llegó a cubrir el 90% de los niños, mientras que la de enseñanza media alcanzó el 45%. La sola reforma del 7° Básico implicó recibir más de 130 mil alumnos egresados de sexta preparatoria, cuando en la educación pública y privada no había vacantes sino para 100 mil, y se precisaba formar a miles de profesores para satisfacer la explosiva demanda y, por eso, entre 1965 y 1966, se especializaron más de ocho mil maestros.

Frei ayer, como Bachelet hoy, sólo responden al apremio de su tierra y de su gente.

Diario de Concepción, Chile en fiebre

Chile en fiebre de reformas

De Frei Montalva a Michelle Bachelet, nueva Revolución en Libertad

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: