LA «VOLATILIZACIÓN» DEL CENTRO

31 enero, 2018

Si se ha hablado de la volatilización de las preferencias electorales, ¿por qué no de la volatilización del centro? ¿No será que se ha izquierdizado el centro?

Una de las afirmaciones generales de Mori-Cerc, a partir de los datos arrojados por su último sondeo, es que el 39 por ciento promedio de sus encuestados se identifica con el centro.

Pero, luego, formula un argumento arriesgado. Dice que la votación de Piñera en segunda vuelta proviene del centro político y de quienes no revelan identificación política alguna. Mori-Cerc no lo demuestra, pero, además, deja sin explicación otras cifras relacionadas con su enunciado general.

De entrada, no da luces respecto de las preferencias de las personas de centro, una variable muy significativa para sostener la tesis de que este sector votó por la derecha.

En el sondeo ¡el 71 por ciento! de los entrevistados quiere reformas profundas o muy radicales. ¿Cuántos de estos progresistas se reconocen de centro? ¿No será que quienes se identifican con el centro son los más apasionados con los cambios?  Y si se ha hablado de la volatilización de las preferencias electorales, la fragmentación del electorado en grupos con intereses distintos, ¿por qué no de la volatilización del centro? ¿No será que se ha producido la izquierdización ideológica del centro?

En la misma encuesta, el 47 por ciento aprueba la gestión de gobierno, pero quienes se identifican con la izquierda apenas ascienden al 16 por ciento. Cabe preguntarse si el restante 31 por ciento que adhiere a Bachelet, es mayoritariamente de centro. ¿Lo es?

El 50 por ciento dice que Piñera gobernará para unos pocos. Podría deducirse que el 16 por ciento que adscribe a la izquierda comparte este juicio y, puesto que no tiene lógica que quienes se sienten de derecha opinen que gobernarán para unos pocos, sólo cabe concluir que son los que se dicen de centro parte de aquellos que desconfían de un gobierno para todos.

Es muy probable —cosa que tampoco Mori-Cerc aclara— que los que se declaran de centro sean fuertemente críticos con el Estado acerca de la defensa que éste hace de los derechos de los afiliados a AFP, y que estén mayoritariamente a favor de que el 5 por ciento adicional de las AFP sea administrado por el Estado. Esta conjetura tiene sentido, pues estamos hablando de expectativas políticas que no son precisamente de derechas.

Si es temerario sostener que los votantes de centro contribuyeron al triunfo de Piñera, es todavía más audaz agrupar todos los matices en un centro amplio y dominante cuyos perfiles políticos y culturales no se describen, convirtiendo la categoría en un concepto carente de valor explicativo.

Encuesta Mori-Cerc

 

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